5 de septiembre de 2012

Tacheles Kunsthaus



No merece nuestro mustio semblante, así que pasemos la morriña por una graciosa prensadora Play-Doh para hacer con ello ricas hamburguesas.

Una utopía de ésas en las que se nota el sudor en la pared, desvirgando el sentido cada día de la semana. Atrofiada función mitótica, de aquí nace, precisamente, su exclusividad.

¿Berlineses harán nacer ahora la leyenda a partir de pedacitos de cemento a 2 euros la unidad? ¿Los medios justificaron el fin? Gran frasco y mayor contenido, donde esparcir es sinónimo de alimentar.

 No lo tomemos como la quema contemporánea de la biblioteca de Alejandría, que las ganas de trastear siguen ahí. Ningún escrito plasmaría el diez por ciento y el arte ni se crea ni se destruye, se transforma.

Día para rememorar, inventar o reconstruir. Lo importante es que hizo que el cerebro absorbiera sus nutrientes.



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