4 de mayo de 2012


Soberbia, término de significado extremo, sin embargo, no sé qué puede resultar más exagerado, si la idea itself, o el hecho de que su sonoridad sea más folclórica y opulenta que la de la palabra polvorón.

Me he puesto a indagar sobre su definición en el diccionario y la siguiente, la número 3 (importante mención por la similitud que le atribuyo con la altura en una búsqueda en Google), es sin duda la más gratuita:

“Especialmente hablando de los edificios, exceso en la magnificencia, suntuosidad o pompa”

Casi Esparta, de lo que va más allá de lo excelente, lo grande, la hostia de grande, ¡la hostia de pompa!

Me produce placer el conocer el significado correcto y estricto de una palabra comúnmente empleada para agredir de forma oculta a esas personas que te llaman “cariño” en los comercios,  que no es que quiera yo hablar de trastornos o epidemias así entre semana, pero esa versión cutre de amor caballeresco causa enormes fracturas, de esas caras, de las de dientes alineados.

Ánimo, libertad de prensa, menos a esos, todos menos esos de las tiendas.

1 de mayo de 2012


Lo más fructífero de mi día ha sido darme cuenta de que es martes, que no miércoles,  y aquí andamos, sin fiesta, ni oferta, ni ná.

Me ha dado por reflexionar sobre lo que debería estar haciendo, no he sacado demasiado en claro, pero he recordado que en el colegio hacíamos enjuagues bucales con flúor, eso sí que es gracioso y no mi pereza.

Cómo le gusta a la multitud depender de la nicotina, eso es para blandos, no está hecho para vigoréxicos del amor como yo. No es hiperglucemia que ahora distinga qué es un mirlo, estoy orgullosa de ello y lo haría serigrafiar.

No es por infravalorar personalidades o experiencias ajenas, está feo si no es tu cumpleaños, sólo digo que absorbo e irradio drogas muy raras, todo muy bonito (¡atún, atún!), ni los maxi molinos de la meseta, esto es energía renovable en potencia.

No sé cómo lo hago que siempre acabo pidiendo dinero.

19 de abril de 2012

No es cuestión de más queja por vicio, más bien disgusto por delante, para que no se espante (o para verlo mejor). Es algo que se escapa de nuestras competencias, o al menos, es lo que mejor nos justifica. Que tu derivada lleve en cero durante más cuaderno del que estimábamos, o la desgana comprando bolígrafos.

Demasiado tiempo esperando que la necesidad cree el órgano. 

16 de abril de 2012

Ya que hablamos de temperatura...

Andaba algo airada, que digo yo, no soy de esas personas que se ve en la obligación de hablar en los ascensores, no me penséis mal, como mucho, confieso echar algo de queso en las lentejas.
No me gusta hablar sin hilo conductor, pero, en verdad, es lo que mejor se me da.
 Venía a escupir una perturbación que todos deberíamos criar dentro, pero que, por suerte o por desgracia, solo provoca cefaleas en una parte considerada, desapercibida y tácitamente, como marginal en la población, sin referirme en ningún momento a inmundicia, al menos, física.
 Me gusta la mostaza, no disfruto en el Parque de Atracciones y ver una mujer eructando me parece un gesto poderoso. Cualquiera diría que escribo esto con unas choflas puestas color pastel mientras escucho David Bowie, pero no, también me gusta ir a la Costa del Sol en verano.
Entre el blanco y negro hay un montón de noches locas, chistes malos,  y sobre todo, muchas formas distintas de estructurar tu expediente vital.
No dudes demasiado al subir a unas escaleras mecánicas, pero sobre todo, aprende a leer, con letras o sin ellas, sé lo más omnívoro posible, evita hacer dos cosas a la vez y sé amable sólo cuando sea estrictamente necesario.

8 de abril de 2012

Conoces realmente el idioma de un país cuando entiendes la megafonía de sus supermercados. Yo aún no sé castellano.